A partir de este lunes, el Banco Central implementa la reducción del ritmo de devaluación mensual del dólar oficial al 1%, medida que busca consolidar una trayectoria inflacionaria más estable. Esta política de crawling peg trae consigo efectos tanto positivos como negativos para la economía del país.
Impacto en la inflación
La desaceleración en la devaluación podría contribuir a la reducción de la inflación, ya que los bienes transables, estrechamente ligados al tipo de cambio oficial, crecerán más lentamente, sirviendo como ancla para los precios generales.
Apreciación cambiaria y pérdida de competitividad
La medida también profundiza la apreciación del peso. Según estimaciones de GMA Capital, si se cumplen las expectativas de inflación proyectadas, la moneda nacional podría fortalecerse un 2,8% adicional para junio. Sin embargo, esta revalorización genera preocupación en sectores exportadores, ya que afecta la competitividad del país, especialmente en mercados clave como Brasil. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, el tipo de cambio real con el país vecino alcanzó mínimos históricos, impactando la competitividad de productos argentinos como la harina de soja.
Efectos en la cuenta corriente
El Banco Mariva advierte que la apreciación del peso podría presionar la cuenta corriente, que lleva siete meses consecutivos en déficit. Hasta ahora, los flujos provenientes de la amnistía fiscal han permitido la acumulación de reservas por más de USD 1.000 millones en el Banco Central. Sin embargo, cualquier cambio en estos ingresos podría generar desafíos en un contexto de vulnerabilidad externa.
Negociaciones con el FMI
La política cambiaria también influye en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El Gobierno busca acceder a nuevos fondos y lograr desembolsos rápidos para avanzar en la eliminación del cepo cambiario. Se estima que se necesitan al menos USD 11.000 millones para este proceso.
El Bank of America proyecta que el tipo de cambio seguirá administrado estrictamente y que no habrá una gran devaluación antes de las elecciones. Sin embargo, tras los comicios, se espera una aceleración de la depreciación y una unificación cambiaria en torno a 1.400 por dólar en diciembre, como parte de la estrategia para eliminar los controles cambiarios.
La implementación de esta nueva política económica será clave para determinar la estabilidad financiera del país en los próximos meses, con impactos que abarcan desde el control inflacionario hasta la competitividad internacional y las relaciones con organismos financieros internacionales.





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