El Grupo Techint, una de las compañías industriales más grandes de Argentina, celebra 40 años de su exitoso Programa de Jóvenes Profesionales (JP) y de sus Prácticas Educativas de Verano (PEV). A través de estas iniciativas, la empresa no solo fomenta el crecimiento personal y profesional de cientos de jóvenes, sino que también fortalece el tejido social y económico del país, demostrando el impacto positivo que este tipo de acciones tiene en la comunidad.
Con más de 7.000 jóvenes que han participado en las PEV desde su creación, y otros 6.000 que han pasado por el Programa JP, Techint ha demostrado que invertir en talento local no solo beneficia a la empresa, sino también a la comunidad. Estas acciones ayudan a que jóvenes con potencial encuentren un camino para desarrollarse en entornos laborales competitivos, promoviendo el crecimiento de industrias estratégicas como la ingeniería, la tecnología y las ciencias económicas.
Oscar Scarpari, CEO de Techint Ingeniería y Construcción, quien comenzó su carrera en las Prácticas de Verano en 1997, es un ejemplo de cómo este tipo de programas pueden cambiar la vida de una persona. Gracias a esta oportunidad, Scarpari ha desarrollado una carrera en proyectos complejos en varios países, demostrando que el talento joven tiene un impacto profundo no solo en el país, sino también en la región.
Impacto Social de las Iniciativas de Techint
El hecho de que Techint ofrezca estas oportunidades no solo significa la formación de nuevos profesionales, sino también una forma de contribuir al desarrollo de la comunidad. Los jóvenes profesionales que ingresan a la compañía adquieren experiencia y habilidades clave que luego pueden llevar a otras áreas del país, generando un efecto multiplicador en el desarrollo local.
El caso de Camila Belén Lucero, estudiante de Recursos Humanos de la UADE, es otro ejemplo del valor de estos programas. Lucero destaca cómo la experiencia práctica en un entorno laboral desafiante le permitió crecer como profesional y persona. Estas oportunidades no solo preparan a los jóvenes para el mundo laboral, sino que también les brindan la confianza para enfrentar desafíos y proponer soluciones innovadoras.
Una Invitación a las Pequeñas y Medianas Empresas
Si bien empresas grandes como Techint tienen los recursos para llevar adelante programas de gran escala, el impacto social que generan estos proyectos también es un ejemplo que otras empresas, incluidas las pequeñas y medianas, pueden adoptar. Fomentar el desarrollo de jóvenes talentos no requiere inversiones desmesuradas, sino la voluntad de abrir espacios para nuevas generaciones, aportando a la comunidad en la que operan.
La Fundación Pro Buenos Aires se presenta como un aliado clave en este proceso, ayudando a las empresas a implementar programas que acepten pasantes y estudiantes de escuelas secundarias que necesitan realizar sus 200 horas de prácticas profesionalizantes en un ambiente laboral. Al asociarse con la fundación, las empresas pueden contribuir al desarrollo profesional de los jóvenes y, a su vez, beneficiarse de ideas frescas y un enfoque renovado en sus operaciones.
El Compromiso de Techint: Un Modelo a Seguir
El enfoque de Techint hacia el talento joven es un modelo que otras empresas deberían considerar seguir. La capacidad de brindar oportunidades a jóvenes, independientemente de su tamaño, fortalece el ecosistema empresarial y contribuye a la sostenibilidad de toda la comunidad. Al invertir en el futuro de los jóvenes, las empresas no solo aseguran su propio éxito a largo plazo, sino que también crean un entorno de colaboración, innovación y crecimiento compartido.
Este tipo de programas, cuando son adoptados por más empresas, tienen el potencial de transformar la realidad económica y social de una región. Las pymes, al igual que las grandes empresas, pueden jugar un rol fundamental en el desarrollo del país a través de la formación de talento joven, contribuyendo a un futuro más inclusivo y próspero para todos.





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