Por Redacción de Radio Empresaria – El jueves 18 de junio, el Salón de Actos de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires fue el escenario del primer Foro de Gestión de Intereses & Transparencia (GI&T), un encuentro que reunió a más de 150 invitados entre funcionarios, legisladores, empresarios, académicos y especialistas en asuntos públicos.
Organizado por la Fundación ProAICE bajo el lema «Donde convergen poder, regulación y legitimidad», el evento se propuso abordar un tema que durante años permaneció en los márgenes del debate público: la regulación del lobby y la gestión de intereses en Argentina.
Entre los asistentes, se destacó la presencia de la Fundación Pro Buenos Aires, representada por su vicepresidenta, María Eugenia Ruiz, y su presidente, Facundo D. Galdós, quienes acompañaron la jornada que marcó un hito en la agenda de transparencia institucional del país.
Un debate que llegó para quedarse
La apertura estuvo a cargo de Gonzalo M. Chiarullo, presidente de Fundación ProAICE, quien planteó el espíritu del Foro:
«Argentina necesitaba un espacio donde podamos discutir la gestión de intereses desde una mirada institucional, con rigor y sin prejuicios. No se trata de defender o atacar el lobby, sino de comprenderlo, regularlo y establecer estándares que fortalezcan la confianza pública».
Con esa premisa, el evento se desarrolló a lo largo de tres paneles que abordaron la cuestión desde distintas aristas: la experiencia comparada, el rol del sector privado y el compliance, y la dimensión geopolítica del lobby.
Experiencias internacionales y lecciones para Argentina
El primer bloque, moderado por la doctora Constanza Mazzina (UCEMA), puso el foco en los modelos de regulación que ya funcionan en otros países. Especialistas con trayectoria en la materia coincidieron en que la transparencia no es una limitación al diálogo entre autoridades y sociedad, sino una herramienta de protección institucional.
Se destacó especialmente la experiencia chilena, donde la Ley de Lobby establece un registro público de reuniones, viajes y regalos recibidos por autoridades. «Eso protege a la autoridad y también le da libertad a la sociedad civil y a los particulares para defender sus intereses de manera transparente», explicó uno de los expositores.
Desde una mirada local, se remarcó que Argentina ya cuenta con normativa de base y que una nueva ley debería enfocarse en ordenar y transparentar la actividad, evitando crear restricciones innecesarias que puedan chocar con la legislación existente.
Empresas, compliance y la línea entre influencia e integridad
El segundo panel, moderado por Carlos Rozen (BDO Argentina), abordó el vínculo entre el sector privado y el Estado, y el desafío de establecer mecanismos transparentes para la gestión de intereses.
Los panelistas coincidieron en que el lobby debe ser profesionalizado y sacado del «lugar sombrío» al que muchas veces se lo asocia. Para ello, las empresas deben fortalecer sus sistemas internos de gobernanza y compliance, y no tercerizar completamente su relación con el sector público.
También se planteó la necesidad de que la regulación contemple sanciones proporcionales y administrativas, evitando la penalización de incumplimientos meramente formales. En ese sentido, se recordó que países como Chile, Perú o Brasil no incorporan delitos penales vinculados exclusivamente a la falta de registración.
Uno de los mensajes más resonantes fue que la gestión de intereses debe ser una política estratégica con bajada desde los directorios, y que las cámaras empresariales cumplen un rol clave como espacios de representación sectorial y equilibrio.
La dimensión geopolítica: intereses globales, decisiones locales
El cierre del Foro estuvo a cargo de un panel legislativo que puso sobre la mesa la dimensión internacional de la gestión de intereses. Legisladores nacionales coincidieron en la necesidad de avanzar hacia una regulación moderna, pero plantearon la importancia de diferenciar prácticas legítimas de influencia de conductas indebidas.
Uno de los puntos salientes fue la necesidad de transparentar la influencia de intereses extranjeros en las decisiones nacionales, sin por ello restringir la participación de la sociedad civil. «El transparentar y el acceso a la información nunca sobra, especialmente en el ejercicio de la democracia y de la soberanía que implica legislar», sostuvo uno de los diputados presentes.
También se subrayó que el lobby ha sido injustamente asociado a corrupción en Argentina, y que el desafío cultural es tan importante como el normativo. La participación ciudadana activa fue señalada como el último eslabón del control institucional.
La mirada de Fundación Pro Buenos Aires
La presencia de la Fundación Pro Buenos Aires en este Foro refleja el compromiso de la organización con el fortalecimiento de las instituciones y la promoción de la transparencia en la relación entre el sector privado, el Estado y la sociedad civil.
Desde la Fundación, representada por María Eugenia Ruiz y Facundo D. Galdós, se valoró especialmente el espacio de diálogo generado y se coincidió en que el debate sobre la gestión de intereses es central para el desarrollo económico sostenible y la mejora del clima de inversión en Argentina.
¿Qué viene ahora?
El Foro GI&T no fue un punto de llegada, sino de partida. El proyecto de ley de gestión de intereses enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso abre una ventana de oportunidad para que Argentina cuente con una regulación moderna, clara y proporcionada.
El debate parlamentario, enriquecido por los aportes de estos espacios de diálogo, será clave para construir una norma que mejore los estándares actuales, proteja a los actores involucrados y fortalezca la confianza pública.
Desde Radio Empresaria seguiremos atentos a esta agenda que, como quedó demostrado en el Foro GI&T, no es un tema menor: es una conversación sobre el corazón mismo de nuestra democracia.






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