El Gobierno Nacional ha tomado una medida significativa al eliminar el Sistema Estadístico de Importaciones (SEDI), poniendo fin a una década de controles que comenzó en 2012 con las Declaraciones Juradas de Importación (DJAI) implementadas por el entonces Secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Esta acción marca un cambio importante en el comercio exterior argentino, que había estado regido por una serie de normativas restrictivas.
Luis Caputo, actual Ministerio de Economía, anunció en su cuenta de X que se continuarán implementando políticas de facilitación, con el objetivo de que los intercambios comerciales se realicen de manera más sencilla, transparente y eficiente. Desde que asumió el nuevo gobierno, las medidas que eliminan el poder discrecional de los funcionarios sobre las importaciones son bien recibidas, aunque sectores industriales expresan preocupación por un aumento descontrolado en las compras al exterior que pueda afectar la producción local.
Durante el primer mes de 2025, las importaciones experimentaron un incremento del 24,6%, mientras que la inflación, según el INDEC, se mantuvo en un 2,2%, el nivel más bajo en cuatro años y medio. A pesar de la mejora en algunas áreas, el impacto de la recesión y la caída de la actividad económica, que se redujo en 1,8% en 2024, sigue siendo una preocupación para las autoridades económicas.
Los cambios anunciados también han llevado a la eliminación de diversas barreras administrativas, como el etiquetado textil y los controles de seguridad eléctrica, además de liberar el pago de fletes al exterior. A pesar de esta aparente liberalización, los expertos resaltan que aún persisten restricciones significativas, como el acceso limitado al dólar oficial, lo que sigue constituyendo un desafío para las empresas.
En un reciente almuerzo organizado por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios argentino-brasileña (CAMBRAS), el Secretario de Comercio, Esteban Marzorati, reiteró el compromiso del gobierno hacia la desregulación del comercio exterior. En este sentido, se están llevando a cabo revisiones de normativas aduaneras y se están ajustando procesos para mejorar la importación y exportación de bienes.
A lo largo de su primer año de gestión, el gobierno de Javier Milei ha logrado restablecer los superávits gemelos tras más de una década, cerrando el ejercicio fiscal con un superávit de $13,700 millones. La balanza comercial también se mostró positiva, con un incremento en las exportaciones impulsadas por la reactivación del sector agrícola tras la sequía. Sin embargo, el contexto actual sugiere que la recuperación de la economía depende de la llegada de «fondos frescos» para sortear las restricciones externas que aún persisten.
Con la eliminación de controles y el inicio de un camino hacia un comercio exterior más libre, el gobierno espera fomentar un entorno propicio para el crecimiento económico, aunque los sectores involucrados advierten que se deben establecer equilibrios para proteger la producción nacional.
Fuente: https://selsa.com.ar/cuanto-cepo-queda-para-las-importaciones-tras-el-shock-desregulador/





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