La medida tendrá un costo fiscal de 800 millones de dólares y representará casi la mitad del superávit financiero de 2024
El Gobierno cederá recaudación por un monto equivalente a 0,13% del PBI debido a la baja temporal de derechos de exportación a productos del agro. Esta medida, que se implementará por decreto y se reajustará automáticamente en julio sin pasar por el Congreso, representará un costo fiscal cercano a 800 millones de dólares, lo que equivale a casi la mitad del superávit financiero del 2024.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presiona a los gobernadores e intendentes para que también reduzcan impuestos locales, argumentando que la baja de retenciones generará una mejora recaudatoria en tributos coparticipables. Según Caputo, eliminar por completo las retenciones requeriría un superávit de 8.000 millones de dólares. «Sería bueno que todas las exigencias o reclamos se concentren a nivel de provincias y municipios», afirmó.
La baja de retenciones se conoció dos semanas antes de la reunión entre el Ministerio de Economía y la Mesa de Enlace agropecuaria, que había solicitado una reducción inmediata ante la crisis del sector. Actualmente, la soja promedia 361 dólares por tonelada, un 27% menos que el promedio histórico de 2002 a 2023, alcanzando su nivel más bajo desde 2006. La caída del poder adquisitivo de los productores ronda el 30%, lo que genera fuertes reclamos del sector.
Distintos informes han señalado que los derechos de exportación aportaron entre 1% y 1,1% del PBI en 2024, mientras que históricamente representaron entre el 0,6% y el 3,1% del PBI. En la zona núcleo, los derechos de exportación representarán el 44% de la carga tributaria total, mientras que en la zona extrapampeana alcanzarán el 57%.
El sector agropecuario sigue demandando un alivio fiscal inmediato, incluyendo la eliminación total de retenciones, un esquema impositivo más equilibrado y financiamiento accesible para inversiones. La Mesa de Enlace ha solicitado una reunión con el Gobierno para discutir estas problemáticas.
El anuncio se da en un contexto de negociación técnica con el Fondo Monetario Internacional, que suele presionar por ajustes en el esquema cambiario y fiscal. No se han anunciado modificaciones en el denominado dólar blend, aunque el Gobierno insiste en que su programa económico continuará sin cambios.
Se espera que el decreto con la «letra chica» de la medida se publique el próximo lunes, cuando comenzarán a regir las nuevas alícuotas para los productos agropecuarios.





Leave a Reply